CUANDO LOS HIJOS SON LOS QUE ABANDONAN
Escuche esto hace años. Padres de familia que adoran a sus hijos, tras divorciarse y quedarse con la custodia las madres.
Empezaban a agrietarse las relaciones padre e hijos. Enfrentamientos entre los padres hacían que los hijos se pusieran del lado materno y dejasen de lado al padre.
Vacaciones, partidos de futbol y baloncesto, juguetes construidos juntos, ayudas en los deberes, visitas al pediatra, confidencias, películas de ROCKY y TERMINATOR, palomitas en el cine, enseñarles a caminar, andar en bici, nadar, que su primera palabra sea PAPA.

Llevarles a las primeras citas, discusiones, ayudarles a superar las frustraciones por la derrotas que se experimentan en la vida, visitas a la abuela, regalos, organizarles fiestas de cumpleaños, colas por conseguir ese juguete imposible, tortitas del desayuno, ir al monte, bolas de nieve, hacerles pasteles.
Charlas con sus profesores, con sus entrenadores, aprenderse nombres de Pokémon para poder hablar con ellos, llevarles a cazar Pokémon virtuales,… todo desaparece y los hijos dejan de responder a las llamadas telefónicas y salen corriendo al ver a sus padres en la calle.
Me pareció imposible de creer, y sin embargo puede sucederte.





